Recocido con grano grueso

El recocido con grano grueso se efectúa a una temperatura superior a la temperatura de temple con el enfriamiento correspondiente, para conseguir un grano más grueso.

Su objetivo es mejorar la mecanizabilidad de componentes que están sometidos a un conformado por arranque de virutas mayores. Se efectúa a un rango de temperatura entre 950 °C y 1100 °C. El tiempo de espera tiene que ser suficientemente largo (1-4h) para conseguir el aumento de los granos. Por lo que ese método es relativamente caro. Como el crecimiento del grano implica un empeoramiento de las propiedades del componente, hay que inducir el estado de la estructura de nuevo en un estado de grano fino en el proceso del tratamiento térmico final (temple, bonificado por recocido, cementación etc.).